Historia

El Centro de Formación Profesional Nº 26, fundado en 1991, pertenece a la Asociación de Empleados de Farmacia organización gremial señera que agrupa a todos los trabajadores del sector sin distinción de ideario político, raza, credo, sexo o nacionalidad y cuenta con el reconocimiento del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través del Ministerio de Educación.

La Asociación de Empleados de Farmacia, que ya ha cumplido más de cien años de tarea sindical incansable, siempre ha estado junto a los trabajadores, destacándose por su compromiso, por la lucha en favor de un proyecto nacional, inclusivo y transformador que señala de un modo evidente la ruta a seguir por nuestro Centro.

Por ello es que definimos trabajar en los dos grandes ejes profundos que consideramos fundamentales de la formación profesional en nuestro ámbito farmacéutico de gestión pública: la Educación y el Trabajo, una gestión formativa que beneficia a la mayoría de los afiliados del Sindicato de Farmacia y a los integrantes de toda la comunidad, desde los estamentos oficiales educativos de la Formación Profesional que, dentro de estos procesos educativos, tienen una clara incidencia en la salud pública, en la calidad laboral, en la reducción de los costos empresariales y en la sociedad toda.

El Centro de Formación Profesional, fundado en 1991 dentro del marco del Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET) y el secretariado general de ADEF: los compañeros Horacio Mujica y Alfredo Ferraresi, llevado adelante en su faz educativa por los compañeros Alberto Rodríguez y Ricardo Gutierrez, acompañó y resistió los cambios vertiginosos de los últimos años del quehacer nacional, los diez años de ignominioso Menemato, la caída estrepitosa del trazado Aliancista y el resurgimiento argentino, con un proyecto nacional y popular

Los principales logros obtenidos por los últimos años de administración del Centro han sido la ampliación de la oferta de los cursos de formación profesional, el crecimiento geométrico de la matrícula de inscriptos y egresados, la apertura de nuevos anexos, los convenios educativos con las distintas universidades nacionales, el incremento sostenido en la formación de estudiantes trabajadores en el área de Farmacia, los nuevos acuerdos con instituciones nacionales del sector para lograr pasantías pagas y la profundización de la dirección de la formación específica, de certificación oficial, hacia nuestra área de incumbencia.

Nuestra perspectiva es clara. Para todos nosotros, integrantes de la comunidad educativa del Centro de Formación Profesional 26, del sindicato de empleados de farmacia, consideramos la educación como parte insustituible de los valores que componen la justicia social. Una educación que permita a todo trabajador y compañero que esté dentro o fuera del circuito laboral capacitarse, pudiendo munirse de una herramienta, brindada desde la formación profesional, indispensable y eficaz para discutir su rol social de mejor manera.

Desde nuestro punto de vista la importancia en la formación recae en dos aspectos: primero, en el plano individual del trabajador, cuya evolución de los conocimientos redunda en un mejoramiento personal que permanece fuera de cualquier discusión o entelequia que beneficia de un modo directo, además, a la patronal del sector Farmacéutico bajando costos, reduciendo pérdidas y evitando problemas subsiguientes en el desempeño de la actividad general de la farmacia de hoy.

Por otra parte, adoptar la idea de competencia laboral y de formación profesional continua provoca la inclusión de este componente en la negociación colectiva que en nuestro caso específico, el curso central de nuestro centro el de auxiliar de farmacia, ya está plasmado como una realidad en el Art. 8 del convenio 414/05 que regula nuestra actividad, gracias a la gestión incansable del gremio.

Sólo incorporando en los nuevos convenios colectivos de trabajo la articulación referida a la necesidad y el derecho de los trabajadores a una formación basada en competencias y el reconocimiento al trabajo calificado derivado de esta formación profesional idónea, se podrá establecer un componente de justicia más amplio en las relaciones laborales.

Entonces, en este contexto, lo central de esta gestión es para nosotros seguir siendo reconocidos como una Institución Pública Educativa líder en el concierto de los cientos de centros de formación profesional de la Argentina, en el desarrollo de un modelo educativo ligado a la formación profesional de alta calidad y cobertura, centrado en los estudiantes trabajadores, dando respuesta a las necesidades laborales concretas del empresariado del sector de Farmacia.

Tanto como a los otros requerimientos sociales, económicos y culturales de la sociedad en su conjunto derivados de dicha instrucción por competencia, con docentes de excelente condición profesional, éticos y abocados a la formación de trabajadores con excelencia académica, cultura democrática, valores humanistas, solidarios y organizados con conocimientos científicos y tecnológicos aplicables en la resolución de problemas actuales en el cambiante mundo del trabajo; con juicio crítico y destrezas para la construcción colectiva de nuevos conocimientos para transformar la realidad social y desarrollarse como actores pujantes de la Argentina contemporánea que se ha puesto en marcha.

La tarea del Centro de Formación Profesional 26 de ADEF está a la altura de las necesidades y los desafíos del mundo laboral de hoy. Creemos que la tarea de nuestro Centro de Formación Profesional debe contribuir por medio de una formación profesional de calidad y con amplia cobertura, a formar trabajadores calificados de clara inserción en el mundo del trabajo, conscientes de sus derechos y sus responsabilidades para con su labor específica.

En relación a los demás trabajadores, a las organizaciones fraternales que los representan, a las patronales del sector, para con la sociedad en su conjunto y para el país; con los conocimientos científicos y tecnológicos, habilidades, destrezas y actitudes necesarias para su plena realización en nuestro sector de incumbencia con la premisa que toda actividad rentada que se desarrolle dentro de la farmacia de hoy es de nuestra directa incumbencia formativa.

Como decía el gran sanitarista argentino Ramón Carrillo: En esta época de independencia política y económica, debemos afirmar también nuestra independencia científica. Debemos tener un sentido de afirmación propia y universal, sin menoscabo de lo extranjero, pero también sin aceptación servil.

Nuestros valores rectores en esta gestión educativa que nos indican el camino a seguir son: la Formación Profesional por competencia de excelencia, la Solidaridad, la Integridad, la Calidad educativa, la Justicia social, el Compromiso, la Transparencia, la Tolerancia, el resguardo de la Salud Pública, la Responsabilidad, la Identidad Nacional y la Ética.

Las Líneas Estratégicas de nuestro Centro, conducido por el director Ricardo Gutierrez, el Regente Edgardo Esquina y la Secretaria Verónica Pérez, se pueden resumir en los siguientes ítems rectores:

1) Formación y desarrollo profesional educativo de excelencia para el mundo del trabajo de la Farmacia de Hoy.

2) Currículas y programas de cursos de formación por competencia pertinentes con claros aprendizajes significativos.

3) Equidad en el acceso, permanencia y superación en el sistema laboral de farmacia.

4) Formación profesional permanente para la población joven y adulta de nuestro territorio que se reflejen en el ingreso y la permanencia en el espacio ocupacional.

5) Fortalecimiento de la Educación volcada a la Formación Profesional.

6) Investigación, ciencia y tecnologías puestas a disposición de los trabajadores para una educación por competencia eficaz y acorde al mundo laboral de hoy.

7) Fortalecimiento de la gestión curricular e institucional con todos los centros educativos, sindicatos, instituciones de bien público, organizaciones fraternales, asociaciones profesionales y demás integrantes de la comunidad.

Desde la apertura de los cursos de formación profesional el crecimiento de la matricula de nuestro CFP Nº. 26 ADEF ha sido alentador, sumándose a nuestro proyecto educativo más de trece mil seiscientos (13.600) compañeros a lo largo de estos más de veinte años de labor ininterrumpida, entre afiliados al gremio, su grupo familiar y demás integrantes de la comunidad toda.

Examinando con detenimiento el crecimiento sostenido de nuestro Centro podemos decir que en el lapso veinte añal de nuestra gestión el índice de egresados aumentó exponencialmente y la cantidad de inscriptos también. La cantidad de oferta de cursos aumentó y se redireccionó, con un nuevo ímpetu, hacia nuestra área específica de farmacia.

La capacidad edilicia que en el 2011 ya era una limitante fuerte, con esta gestión se ha vuelto un escollo insoslayable y estos índices de crecimiento en realidad marcan un límite formal en cuanto a las posibilidades concretas de matriculación y crecimiento con esta infraestructura lo que nos lleva a la apertura vital de nuevos anexos y nuevos satélites.

A partir del año 2011 la nueva gestión directiva, llevada adelante por el mismo equipo de compañeros y compañeras, simplemente refrenda la eficacia y la pertinencia del camino escogido, reorganizando los procesos administrativos y optimizando al máximo las franjas horarias disponibles en el ámbito de nuestro gremio.

Asimismo en este ciclo lectivo  continuamos con los índices de matriculación altos, ya en los que va del primer cuatrimestre se inscribieron más de novecientos setenta alumnos.

Confiados en haber desempeñado con idoneidad y de modo responsable con la tarea asignada nos proponemos varias acciones de trabajo para los ciclos venideros, tanto hacia adentro de nuestra Institución como hacia fuera, en cumplimiento de las metas antes descriptas concientes de que el trabajo debe realizarse en tiempo y forma para lograr una formación profesional de excelencia para todos.

Las acciones concretas que estamos desarrollando en este ciclo  son:

1. Disminuir el índice de deserción propio del sistema de formación profesional.

2. Facilitar el acceso equitativo de la población joven y adulta a la educación para conseguir o mantener el empleo.

3. Ampliar la cobertura de los servicios de educativos a nuevos satélites y anexos.

4. Sistematizar los procesos de la formación al área virtual avanzando en los estándares de educación digital.

5 Ahondar en el diseño y actualización periódica del proyecto curricular del centro haciendo énfasis en el área farmacéutica.

6. Articular la educación de jóvenes y adultos en programas de formación rentadas, pasantías educativas, especialización laboral y el desarrollo comunitario con otras organizaciones fraternales, la patronal del sector o entidades de bien público.

7. Ejecutar a nivel municipal, regional y nacional programas de formación profesional y de desarrollo educativo más amplio, siempre dentro del ámbito cultural.

8. Fortalecer relaciones interinstitucionales municipales, nacionales, y extranjeras para el desarrollo de la formación profesional por competencia.

9. Seguir cerrando las brechas de conocimientos entre los trabajadores alfabetizados y semi-alfabetizados.

10. Impulsar la Gestión de Calidad en la institución.

11. Consolidar un Sistema de información integral institucional que permita utilizar las herramientas virtuales a distancia.

12. Mejorar la infraestructura tecnológica en las oficinas y satélites.

Pues bien, a modo de cierre, solo nos resta decir que el futuro esta plagado de desafíos y cambios permanentes en el mundo Farmacéutico pero nosotros, los integrantes de la comunidad educativa del Centro de Formación Nº 26 de la Asociación de Empleados de Farmacia estamos dispuestos a brindar todo nuestro esfuerzo y nuestras energías para una formación profesional de calidad a la altura de dichas necesidades que se cimente en los valores de la justicia social.

la solidaridad, el compromiso, la dignidad del trabajo, la tolerancia, la responsabilidad, la educación para la libertad, el respeto de las diferencias y la participación para todos los trabajadores y demás educandos.

Una formación que nos permita sostener, con orgullo, como decía el compañero Agustín Tosco: Para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano.